Font Romeu y su Gran Hotel. Un poco de historia
La historia de la estación de esquí de Font Romeu se inicia en el año 1903, cuando en las zonas altas del pueblo de Odeillo, concretamente en su zona de bosque, se construyen dos chalets y una capilla, que se denominó Capilla de L’Ermitage. Durante los años siguientes, se añadieron otros nuevos chalets que con el tiempo dieron lugar al Grand Hôtel y con el que Font Romeu conoció un época de gran apogeo. Después vinieron las dos guerras mundiales que marcaron una etapa de decadencia progresiva de esta zona, y hubo que esperar hasta los años 50 para que fuera posible reanudar la actividad y el apogeo vivido en años pasados. Sin embargo, poco a poco fue consiguiéndose dar a conocer de nuevo la estación de esquí de Font Romeu por todo el mundo, hasta llegar a la actualidad, en la que Font Romeu está presente y en un puesto privilegiado dentro de la jerarquía de las estaciones de esquí existentes.
El Gran Hôtel de Font Romeu es un establecimiento con una gran solera, adquirida a través de los años, entre otros motivos por haber acogido a familias reales de Europa y del Este. Se trata de un excelente hotel de lujo, con mucho encanto, y que conoció su gran apogeo entre 1920 y 1930. Como decíamos anteriormente, ha tenido el privilegio de acoger familias reales, celebridades del mundo político, artístico y empresarial, que acudían a Font Romeu para disfrutar tanto del verano como de los deportes de invierno.
Más tarde, con la llegada de las dos guerras mundiales, el Gran Hôtel de Font Romeu, baluarte de la hostelería francesa, sufre un gran declive en cuanto a la acogida de la clientela de lujo, y debe ser convertido en residencia y con un concepto más popular en cuanto a acogida de turistas y viajeros. Sin embargo, este antiguo hotel, de gran solera y calidad, conserva en la actualidad en algunas de sus partes el privilegio de estar inscrito en el inventario de los monumentos históricos. En definitiva, un hotel ideal para alojarnos este invierno, tal vez en esta navidad que se avecina, en nuestra escapada a la magnífica estación de esquí de Font Romeu.
